NICAN MOPOHUA:  LA IMAGEN EN LA TILMA

181.- Y en ese momento desplegó su blanca tilma, en cuyo hueco, estando de pie, llevaba las flores.

 

182.- Y así, al tiempo que se esparcieron las diferentes flores preciosas,

 

183.- en ese mismo instante se convirtió en señal, apareció de improviso la venerada imagen de la siempre Virgen María, Madre de Dios, tal como ahora tenemos la dicha de conservarla,

 

184.- guardada ahí en lo que es su hogar predilecto, su templo del Tepeyac, que llamamos Guadalupe.


185.- Y tan pronto como la vio el señor Obispo, y todos los que allí estaban, se arrodillaron pasmados de asombro,

 

186.- se levantaron para verla, profundamente conmovidos y convertidos, suspensos su corazón, su pensamiento.

187.- Y el señor Obispo, con lágrimas de compunción le rogó y suplicó le perdonara por no haber ejecutado de inmediato su santa voluntad, su venerable aliento, su amada palabra.

 

188.- Y poniéndose de pie, desató del cuello la vestidura, el manto de Juan Diego,

 

189.- en donde se dignó aparecer, en donde está estampada la Señora del Cielo,

 

190.- y en seguida, con gran respeto, la llevó y la dejó instalada en su oratorio.

191.- Y todavía un día entero pasó Juan Diego en casa del Obispo, él tuvo a bien retenerlo.

192.- Y al día siguiente le dijo: <<-¡Vamos! para que muestres dónde es la voluntad de la Reina del Cielo que le erijan su templecito>>.

193.- De inmediato se convidó gente para hacerlo, para levantarlo.